Cada reunión, cumpleaños, fiesta o actividad (de esas que hacen para recaudar fondos, o showers, o bautizos o lo que sea donde haya personas reunidas) es un dolor de cabeza y también de la poca cintura que aun me queda. La ropa… caso perdido.
Sé que se dice que las mujeres tenemos toneladas de ropa y siempre decimos que no tenemos que ponernos, sí… puede ser posible… cuando trabajaba era cosa de cada fin de mes dar un paseíto por Ripley y comprarme un par de blusitas o una casaca talla M, descartaba casi siempre los pantalones, sabemos los caros que están en estas Tiendas por Departamento… pero poco a poco cosa de unos cinco años atrás, mi ropa fue desapareciendo.
Poder decir adiós es crecer
Hace 6 años